Instalador autorizado nº 25094
Avería eléctrica en un local:
primero que funcione, luego la causa
En un bar, una tienda o una oficina, una avería no puede esperar a mañana: la cámara pierde frío, la caja no cobra y la cocina se para. Por eso el orden cambia. Primero se separa lo que falla para que el resto vuelva a funcionar con seguridad, y después se busca la causa con calma. Aquí tienes qué puede hacer el encargado sin riesgo y cuándo hace falta un instalador. La primera hora en un local son 96,30 €.
Clientes
Negocios que ya confían
Locales, restaurantes y comercios del sur de Tenerife donde hemos trabajado.
Por qué en un local se trabaja al revés
En una vivienda, cuando algo falla, se busca la causa, se arregla y mientras tanto se aguanta. En un negocio eso sale caro. Cada hora sin cámara frigorífica es género en peligro, y cada hora sin caja o sin cocina es una hora sin ingresos. Por eso el primer objetivo no es encontrar la avería, sino apartarla del resto.
Piensa en un fontanero que ve un grifo goteando. No corta el agua de todo el edificio: cierra la llave de ese grifo y lo demás sigue funcionando. El cuadro eléctrico de un local está pensado igual. Tiene muchos circuitos, cada uno con su propio automático, y a menudo varios diferenciales que vigilan grupos distintos. Si se deja abajo solo el circuito que da guerra, lo demás puede volver a funcionar sin peligro.
Con lo importante ya en marcha, se busca la causa sin prisa y midiendo. Lo que no se hace nunca es lo contrario: mantener en servicio un circuito con una fuga o una conexión caliente porque el local está lleno. Eso no es ganar tiempo, es aplazar un problema más grande.
Cuando falta una fase: el motor que zumba y no arranca
Una vivienda suele recibir la corriente por una sola fase. Muchos locales, en cambio, tienen suministro trifásico: tres fases que llegan juntas, cada una con su empuje un poco retrasado respecto a la anterior. Las luces y los enchufes normales se reparten entre las tres. Los motores grandes, como el compresor de una cámara, la extracción de la cocina o algunos equipos de aire, usan las tres a la vez.
Imagina un tiovivo que empujan tres personas colocadas a su alrededor, cada una un instante después de la otra. Así gira un motor trifásico: recibe tres empujones por turno y arranca él solo. Si una de esas personas se marcha, las otras dos empujan y tiran sin que el tiovivo sepa hacia dónde ir. El motor se queda quieto, vibra, zumba y se calienta. Si ya estaba girando puede seguir, pero forzado y cogiendo temperatura.
Por eso la pérdida de una fase deja un dibujo muy reconocible. Una parte de las luces y de los enchufes se queda sin corriente y el resto funciona, mientras las máquinas trifásicas zumban sin arrancar o las detiene su propia protección. La fase puede perderse en la red de la calle, en la caja general de protección del edificio, en la línea que llega hasta tu cuadro o en una borna floja dentro del propio cuadro. Lo de la calle es de la distribuidora; desde la caja general hacia dentro, es tu instalación.
Otras averías típicas de un negocio
Además de la fase perdida, en los locales se repiten unas cuantas situaciones que en una casa apenas se ven. Reconocerlas te ayuda a decidir si es algo que puedes resolver tú o si hace falta medir.
- Contactores que no cierran. Un contactor es un interruptor que no mueves con el dedo, sino con un pequeño electroimán: cuando le llega la orden de un reloj, un termostato o un pulsador, cierra y deja pasar la corriente. Se usan en el alumbrado con horario, el rótulo, la extracción o el aire. Si falla su bobina o la orden no llega, el automático del circuito está arriba y aun así el aparato no funciona. A veces se le oye vibrar o castañetear dentro del cuadro.
- Todo arranca a la vez. Al abrir se encienden de golpe cámaras, freidoras, horno, aire y luces. Un motor, en el instante de arrancar, pide varias veces la corriente que gastará después. Si coinciden muchos arranques puede caer el general o el automático de un grupo, o en muchos suministros cortar el contador por pasarse de la potencia contratada, sin que haya ninguna avería.
- Cocinas con humedad y grasa. La grasa que se pega en enchufes, cajas y equipos retiene la humedad y va abriendo un camino por donde la corriente se escapa a tierra. El diferencial lo nota y corta. Por eso es tan típico que salte al fregar el suelo, al limpiar con agua a presión o en los días de más vapor. Lo contamos a fondo en aislar el circuito que tira el diferencial.
- Conexiones que se calientan. Por un cuadro de local pasa mucha corriente y tiene muchas bornas. Una que no aprieta se calienta, oscurece el plástico y termina dando cortes intermitentes o parpadeos. Si una zona se ha quedado sin luz y no ha saltado nada, mira qué pasa cuando falta corriente en una parte.
Qué puede hacer el encargado ahora, sin riesgo
Nada de lo que sigue exige abrir el cuadro ni tocar un cable. Se trata de mirar, apagar aparatos y mover las palancas que asoman por la tapa, que están hechas para eso. Si hay agua cerca del cuadro, o tienes las manos o el suelo mojados, no hagas ni siquiera esto: espera a que esté seco o a que llegue alguien.
- Haz la lista de lo que se ha parado. Recorre el local: cámaras y neveras, cocina, caja y datáfono, extracción, aire, luces, rótulo. Saber qué funciona y qué no es media pista.
- Mira fuera. Si los locales de al lado y la calle también están a oscuras, es la red: llama a la distribuidora al 900 878 212. Si solo falla una parte de tu local y fuera hay luz, el problema está de la caja general hacia dentro.
- Mira el cuadro sin abrirlo. Busca qué palanca ha caído: el general, uno de los diferenciales o algún automático. Si tu cuadro tiene tres pilotos de tensión, uno por fase, fíjate en si alguno está apagado.
- Apaga los motores que zumban. Si el compresor de la cámara o el extractor zumban sin arrancar, apágalos desde su interruptor o bajando su automático. Así no se queman mientras se resuelve.
- Aísla el circuito culpable. Si ha caído un diferencial, baja todos los automáticos pequeños, sube el diferencial y ve subiéndolos de uno en uno. El que lo hace saltar se queda abajo; los demás vuelven a dar servicio.
- Enciende por turnos. Primero lo que se estropea, como las cámaras; luego la caja y las luces; la cocina y el aire al final, dejando unos segundos entre uno y otro.
Mientras tanto, mantén cerrada la puerta de la cámara. Abrirla para comprobar si enfría es dejar escapar el frío que todavía guarda.
Si hay humo o fuego, primero el 112. Si puedes hacerlo sin riesgo, baja el interruptor general; nunca eches agua sobre un cuadro o un aparato eléctrico.
Cuándo llamar y cuándo no hace falta
No necesitas a nadie si el corte es de toda la calle, porque lo resuelve la distribuidora, ni si algo cayó al encenderlo todo de golpe y, encendiendo por turnos, ya no vuelve a caer. Un disparo suelto que no se repite tampoco pide una visita.
Sí conviene llamar en estos casos, y cuanto antes si lo que se ha quedado parado es la cámara o la cocina:
- Una parte del local sin corriente sin que haya saltado nada, o motores que zumban sin arrancar mientras en la calle hay luz: es muy probable que falte una fase.
- Un diferencial o un automático que vuelve a caer en cuanto lo subes, aunque hayas dejado abajo todo lo demás.
- Un disparo que se repite con un patrón: siempre al fregar, cuando llueve o a la hora de abrir.
- Un aparato que no funciona con su automático arriba, o un contactor que vibra o castañetea.
- Olor a quemado, plástico oscurecido, una borna o un enchufe caliente, o un zumbido continuo dentro del cuadro.
Si el circuito que has tenido que dejar abajo es el de la cámara, no lo subas a la fuerza para salvar el género. Insistir con una fuga es exponerse a una descarga o a un incendio, y mantener un compresor con una fase de menos puede quemarlo.
Qué hacemos nosotros y qué cuesta
Al llegar empezamos por lo mismo que te hemos pedido a ti, pero con instrumentos: separar la avería para que lo importante vuelva a funcionar con seguridad. Medimos la tensión entre fases para confirmar si falta alguna y en qué tramo se pierde, desde la caja general hasta tu cuadro. Con la pinza de fugas vemos qué circuito deja escapar corriente sin tener que apagar el local entero.
Después vamos a por la causa. El medidor de aislamiento dice cómo está cada línea, pero necesita dejarla sin tensión, así que esa parte puede hacerse cuando menos estorbe, antes de abrir o después de cerrar. El termómetro o la cámara térmica señalan las bornas y los contactores que se calientan antes de que se quemen. Si quieres ver cómo funciona cada medición, está explicado en cómo se localiza una avería.
En un local, oficina o nave, la primera hora son 96,30 € y cada hora siguiente 56,69 €, con IGIC. Si la avería está en la instalación de enlace, es decir, en la caja general de protección, en la línea que va a los contadores o en la derivación que llega a tu cuadro, la primera hora es 117,70 €. Fuera del horario laborable, en urgencias de 24 horas o en festivo se suma un único suplemento de 21,40 € por cada hora, sin más recargos encima.
El desplazamiento depende de la zona, puede llegar a 82,08 € y se dice antes de salir. Si no tienes una avería sino algo que revisar con calma, por ejemplo antes de una inspección, la visita de valoración cuesta 74,90 € y se descuenta si nos encargas el trabajo. Todas las tarifas, comparadas, en qué cuesta reparar una avería.
La inspección periódica del local
Si tu local es de pública concurrencia, algo que depende de la actividad y de cuántas personas puede recibir, la norma (ITC-BT-05) obliga a que un organismo de control autorizado, lo que todo el mundo llama OCA, inspeccione su instalación eléctrica cada cinco años. Conviene tener a mano la fecha de la última y apuntar la siguiente.
La inspección y las averías tienen más que ver de lo que parece. Un diferencial que salta de vez en cuando, una línea con el aislamiento bajo o una conexión que se calienta son justo lo que una medición hecha en regla saca a la luz. Corregirlo al primer aviso suele ser más sencillo que hacerlo con prisa y con la inspección encima.
Nos encargamos de gestionar la inspección OCA de un local por 160,50 €. Si al revisarlo antes aparece algo que corregir, te lo decimos con su precio antes de tocar nada.
Precio
Lo que cuesta, antes de salir
Precios con IGIC, el impuesto canario (en Canarias no hay IVA). Son los mismos que en cualquier otro canal de la empresa.
| Qué | Precio |
|---|---|
| Avería en local, oficina o nave: primera hora | 96,30 € |
| Avería en local: cada hora siguiente | 56,69 € |
| Fuera de horario, urgencia 24 h o festivo: un solo suplemento, por hora | +21,40 € |
| Avería en la instalación de enlace (caja general, línea general, contadores o derivación): primera hora | 117,70 € |
| Gestión de la inspección OCA de un local | 160,50 € |
| Visita de valoración y presupuesto (se descuenta si contratas el trabajo) | 74,90 € |
| Desplazamiento según la zona, dicho antes de salir | de 0 € a 82,08 € |
¿Te encaja? Llama al 679 32 52 22 o escríbenos por WhatsApp: el precio se dice antes de salir.
Preguntas
Lo que nos preguntan
¿Puedo seguir abierto con un circuito abajo?
Sí, si lo que falla está aislado y el resto funciona sin olores, calor ni nuevos disparos. Ese circuito no se vuelve a subir hasta medirlo. Si es el de la cámara o la cocina, llama cuanto antes.
¿Cómo sé si me falta una fase?
Una parte de luces y enchufes sin corriente, el resto bien, y motores como el compresor o la extracción que zumban sin arrancar. Si a los locales de al lado les pasa lo mismo, es la red; si no, está en tu instalación.
¿Por qué salta el diferencial justo cuando fregamos?
Porque el agua llega a enchufes, cajas o equipos con grasa acumulada y abre un camino a tierra. El diferencial detecta esa corriente que se escapa y corta. Secar lo calma hoy, pero volverá a pasar si no se sanea el punto que falla.
¿Cuánto cuesta una avería en un local?
La primera hora son 96,30 € y cada siguiente 56,69 €, con IGIC. Si la avería está en la caja general o la derivación individual, la primera hora es 117,70 €. Fuera de horario o en festivo, un único suplemento de 21,40 € por hora.
¿Cada cuánto hay que pasar la inspección OCA?
En los locales de pública concurrencia, cada cinco años (ITC-BT-05). Gestionarla con nosotros cuesta 160,50 €. Conviene resolver antes las averías pendientes, porque las mediciones de la inspección las encuentran.
¿Podéis venir fuera del horario del local?
Sí, atendemos los siete días. Algunas mediciones obligan a cortar circuitos, así que a veces conviene hacerlas antes de abrir o después de cerrar. Fuera del horario laborable se suma el suplemento de 21,40 € por hora.
¿No está tu pregunta? Llama al 679 32 52 22 o escríbenos por WhatsApp: el precio se dice antes de salir.
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