Instalador autorizado nº 25094

Arreglar un cortocircuito:
de dónde sale y cómo se repara

Un cortocircuito es la avería que tumba un automático en el mismo instante, a veces con un chasquido o una chispa en el enchufe. Aquí verás qué ocurre dentro del cable, cómo averiguar tú mismo si el culpable es un aparato o la instalación, y qué hacemos para repararlo. La primera hora de avería en vivienda son 79,00 €.

Instalador autorizado nº 25094 Avería en vivienda desde 79,00 € la hora Atendido por el equipo de #Okservice.es: 4,9★ en 34 reseñas

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Qué es un cortocircuito, sin tecnicismos

Imagina la instalación como un circuito de agua. La fase es el tubo que lleva la corriente hasta el aparato y el neutro es el que la trae de vuelta. Cada aparato enchufado hace de estrechamiento en ese recorrido: frena el paso y deja circular solo lo que necesita. Una bombilla frena mucho y deja pasar poco; un horno frena menos y deja pasar más. Pero siempre hay algo en medio que pone límite.

Un cortocircuito es quitar ese límite. La fase toca el neutro directamente, o dos fases se tocan entre sí en una instalación trifásica, sin pasar por ningún aparato. Lo único que queda frenando es el propio cable de cobre, que está fabricado precisamente para frenar lo menos posible. Y como la corriente es la tensión dividida entre lo que la frena, se dispara.

Con cifras se entiende mejor. Un calefactor de 2.000 vatios ofrece unos 26 ohmios de resistencia y deja pasar unos 9 amperios. Si en lugar del calefactor los dos cables se tocan, lo que frena es una fracción de ohmio y la corriente sube a cientos de amperios de golpe. El calor que suelta un cable crece con el cuadrado de la corriente: diez veces más corriente son cien veces más calor. En el punto del contacto salta un arco, el cobre se funde y el plástico se carboniza. Esas son las marcas negras que a veces aparecen en un enchufe.

Para eso el automático de cada circuito, el magnetotérmico, lleva dentro un pequeño electroimán. Con la corriente de uso normal no hace nada. Ante el golpe de un cortocircuito tira del contacto y lo abre en milésimas de segundo, antes de que el cable llegue a calentarse. Ese corte instantáneo es la firma de un cortocircuito.

Medición con pinza amperimétrica en cuadro, San Eugenio Alto

Cortocircuito, sobrecarga y fuga a tierra no son lo mismo

Las tres te dejan sin luz, pero dentro pasan cosas diferentes y cada una la corta una protección distinta. Fijarte en qué palanca ha caído, y en cómo ha caído, ya es buena parte del diagnóstico.

  • Cortocircuito. Fase y neutro se tocan sin nada en medio. Cae el magnetotérmico de ese circuito en el acto, por su parte magnética. Mientras el fallo siga ahí, vuelve a caer nada más subirlo.
  • Sobrecarga. No hay nada roto: hay demasiados aparatos tirando del mismo circuito, como el microondas, el hervidor y la tostadora en la misma encimera. La corriente supera un poco lo que aguanta el cable y el automático cae al cabo de unos segundos o minutos, por su parte térmica, una lámina metálica que se dobla al calentarse. Se resuelve repartiendo los consumos.
  • Fuga a tierra. Parte de la corriente no vuelve por el neutro y se escapa por la tierra, por una humedad o a través de una persona. Es poca cantidad y el magnetotérmico ni la nota; la detecta el diferencial, que compara lo que sale con lo que regresa y corta si falta una diferencia del orden de 30 miliamperios. Lo explicamos en la prueba de circuitos del diferencial.
  • Exceso de potencia contratada. Es la casa entera consumiendo por encima de lo contratado. Hoy lo suele cortar el contador inteligente y no el cuadro: se reduce el consumo y se sigue lo que indique el contador.

Hay un caso a medio camino. Si la fase toca una pieza metálica unida a tierra, como la carcasa de un electrodoméstico, la corriente regresa por el terreno. Ese camino frena bastante más que un cable de cobre, así que lo normal es que salte el diferencial y no el automático. Si caen los dos a la vez, cuéntanoslo al llamar: es una pista muy útil.

De dónde sale un cortocircuito en una casa

Los cables de una vivienda van forrados, separados y metidos en tubos, y en condiciones normales no se tocan jamás. Para que lo hagan tiene que ocurrir algo, y casi siempre es una de estas cosas.

  • Un clavo, una broca o un tornillo. Al colgar un cuadro, una balda o la tele se atraviesa un tubo que va por dentro de la pared y se pellizcan los cables. A veces salta en ese mismo momento; otras, el aislante queda tocado y el fallo aparece más adelante.
  • Agua donde no debería haberla. Una caja de empalmes bajo una filtración, un enchufe de terraza sin tapa, el riego del jardín mojando una toma exterior. El agua con sales conduce y tiende un puente entre los cables; según por dónde corra, cae el diferencial o el automático.
  • El cable de un aparato aplastado bajo la pata de un mueble, pillado por una puerta, pelado de tanto doblarse junto a la clavija o mordido por una mascota. Aquí el fallo está fuera de la pared y es el caso más fácil de resolver.
  • Una conexión floja. Un empalme mal apretado o una borna que se ha soltado con los años se calienta cada vez que pasa corriente. El calor ablanda el aislante, el cable cede un poco y un día roza con el de al lado. Muchos enchufes quemados empiezan así.
  • Un fallo dentro del propio aparato. La resistencia de un hervidor o de un termo, el motor de una lavadora o la fuente de un ordenador pueden cortocircuitarse por dentro sin que se vea nada desde fuera.
Canalización vista con cajas de derivación, Costa Adeje

¿Está en un aparato o en la instalación? Averígualo sin riesgo

Esta prueba no pide abrir nada ni tocar un solo cable. Solo usa las palancas del cuadro, que están pensadas para manejarse con la mano, y las clavijas de los aparatos. Hazla con las manos secas y sin agua alrededor.

  1. Mira qué palanca ha caído. Si es uno de los automáticos pequeños, lee su etiqueta: te dice qué circuito es, por ejemplo enchufes del salón o alumbrado. Si el que está abajo es el diferencial, estás ante una fuga, no ante un cortocircuito, y el camino es el del apartado anterior.
  2. Desenchufa todo lo que cuelgue de ese circuito. Apagar no basta: saca la clavija. Las regletas y los alargadores también cuentan como un aparato más. Si es el circuito de luces, apaga todos los interruptores.
  3. Sube el automático una sola vez. Si se queda arriba con todo desconectado, la instalación está bien y el culpable está entre lo que has desenchufado.
  4. Vuelve a conectar de uno en uno. Enchufa un aparato, ponlo en marcha y espera un poco antes de pasar al siguiente. El que tumbe el automático es el que tiene el cortocircuito: apártalo y no lo pruebes más.
  5. Si cae sin nada conectado, el fallo está en la instalación fija: un cable, un empalme, un enchufe o una caja. Deja la palanca abajo y no insistas.

Hay aparatos que no tienen clavija porque van conectados directamente: el horno empotrado, la placa, el termo, el aire acondicionado. Si el automático que cae es el suyo, no puedes separar aparato e instalación por tu cuenta, y es justo lo primero que medimos al llegar.

No toques ni desenchufes nada de un enchufe ennegrecido, derretido o mojado: deja su automático abajo y llama. No sujetes nunca una palanca para que no salte ni la cambies por una de más amperios. Si hay humo o llama, primero el 112.

Cuándo llamar y cuándo no hace falta

Si el automático aguanta con todo desenchufado y solo cae con un aparato concreto, no necesitas un electricista. El problema está en ese aparato, y lo que toca es llevarlo a su servicio técnico o sustituirlo. El resto de la casa queda tan segura como estaba.

Sí conviene que vayamos en cualquiera de estos casos:

  • el automático cae con todo desconectado o con todas las luces apagadas;
  • empezó justo después de taladrar, clavar o colgar algo en una pared;
  • hay un enchufe, un interruptor o una caja con marcas negras, olor a quemado o el plástico deformado;
  • ha entrado agua en una caja de empalmes, un enchufe exterior o un aplique de terraza;
  • el automático ya no se queda arriba ni un instante, está caliente o hace ruido;
  • el que cae es el de un aparato fijo, como el horno, la placa o el termo.

Un detalle que ahorra dinero: mientras el automático de ese circuito siga abajo, ese tramo no recibe corriente y no puede calentarse. Si el resto de la casa funciona y lo que se ha quedado sin servicio puede esperar, llámanos igual, pero puedes pedir que vayamos en horario laborable y te ahorras el suplemento de urgencia. Si se ha quedado sin corriente la nevera o algo que no admite espera, entonces sí, cuanto antes.

Piscina terminada con apliques de muro y balizas

Cómo lo localizamos y cómo se arregla

Un cortocircuito en la instalación no se encuentra cambiando piezas hasta que deje de saltar: se mide. La herramienta clave es el medidor de aislamiento, o megóhmetro. Con el circuito sin tensión y todo desconectado, aplica una tensión de prueba entre los cables y dice cuánto se resisten a dejarse atravesar. Un circuito sano da una cifra altísima; uno con cortocircuito marca casi cero.

  1. Confirmamos el circuito. Medimos fase con neutro y cada uno de ellos con tierra, para saber si se trata de un cortocircuito franco, de una fuga o de las dos cosas a la vez.
  2. Acotamos el tramo. Un circuito pasa por varias cajas de registro y mecanismos. Abriendo esas cajas y separando el circuito por partes, se mide cada trozo hasta que el fallo queda encerrado entre dos puntos. Lo que nos cuentes, como dónde colgaste algo o por dónde entró el agua, acorta mucho la búsqueda.
  3. Reparamos lo dañado. Si es un enchufe o un empalme quemado, se cambia el mecanismo o se rehace la conexión con bornas adecuadas. Si es el cable, se sustituye el tramo completo, sin añadidos escondidos: cuando el tubo lo permite se pasa cable nuevo por dentro, y si un clavo lo ha aplastado se abre solo en ese punto. Si el agua entró por una caja exterior, se seca, se cambia lo oxidado y se deja una caja o un enchufe preparados para la intemperie.
  4. Revisamos el magnetotérmico. Un cortocircuito fuerte castiga los contactos del automático que lo ha cortado. Comprobamos que conecta y dispara como debe y que su calibre corresponde al cable que protege. Si está dañado, se cambia.
  5. Medimos otra vez antes de dar tensión. El circuito tiene que dar un aislamiento correcto antes de subir la palanca. Así sabes que está resuelto, y no solo que hoy no ha saltado.

Si ha habido agua o el fallo se ha repetido, a veces compensa medir toda la instalación y no solo el circuito afectado, para no encontrarse el siguiente punto débil más adelante. Contamos el método completo en cómo se localiza una avería eléctrica.

Qué cuesta arreglar un cortocircuito

Se paga el tiempo de trabajo y el material que haga falta. La primera hora de avería en vivienda, de lunes a viernes de 8 a 18 h, son 79,00 €, y cada hora siguiente, 46,50 €. Si hay que sustituir el automático, un magnetotérmico nuevo son 38,32 €. Todo lleva IGIC, el impuesto que se aplica en Canarias en lugar del IVA.

Fuera de ese horario, en una urgencia de 24 horas o en festivo, se añade un único suplemento de 21,40 € por cada hora, sin más recargos encima. El desplazamiento depende de dónde estés: va de cero en nuestra base de Granadilla a 82,08 € en la zona más alejada, y te lo decimos antes de salir.

Si quieres saber cómo está el resto de la casa, la prueba de continuidad y aislamiento de toda la instalación son 129,47 €. No siempre hace falta: la proponemos cuando ha habido agua, cuando los fallos se repiten o cuando la instalación tiene muchos años. Cuánto dura la reparación depende de lo que cueste llegar al tramo dañado, y antes de abrir nada te explicamos qué hemos encontrado y qué queda por hacer. Tienes todas las tarifas en qué cuesta reparar una avería.

Puedes llamarnos al 679 32 52 22 o escribirnos por WhatsApp al 679 32 52 22 cualquier día de la semana.

Precio

Lo que cuesta, antes de salir

Precios con IGIC, el impuesto canario (en Canarias no hay IVA). Son los mismos que en cualquier otro canal de la empresa.

QuéPrecio
Avería en vivienda: primera hora (lunes a viernes, 8:00–18:00)79,00 €
Avería en vivienda: cada hora siguiente46,50 €
Magnetotérmico nuevo, si el tuyo está dañado38,32 €
Prueba de continuidad y aislamiento de toda la instalación129,47 €
Fuera de horario, urgencia 24 h o festivo: un solo suplemento, por hora+21,40 €
Desplazamiento según la zona, dicho antes de salirde 0 € a 82,08 €

¿Te encaja? Llama al 679 32 52 22 o escríbenos por WhatsApp: el precio se dice antes de salir.

Enchufe quemado por sobrecarga: avería en vivienda de La Postura
Enchufe quemado por sobrecarga: avería en vivienda de La Postura. Trabajo real del equipo, no una foto de banco de imágenes.

Preguntas

Lo que nos preguntan

¿Es peligroso dejar un cortocircuito sin arreglar unos días?

Mientras el automático de ese circuito siga abajo, no: ese tramo está sin corriente. El riesgo aparece si alguien lo sube a la fuerza, lo sujeta o lo cambia por uno mayor. Déjalo bajado y avisa en casa de que no se toque.

¿Puedo poner un automático de más amperios para que no salte?

No. Ese automático está elegido para proteger el cable de su circuito. Uno de más amperios deja que el cable se caliente por encima de lo que aguanta sin llegar a cortar, y el problema de fondo sigue ahí.

¿Por qué ha saltado el diferencial y no el automático?

Porque lo que hay es una fuga a tierra, no un contacto entre fase y neutro: una humedad o un aparato con la carcasa en tensión. Esa corriente es poca para el automático, pero el diferencial sí la detecta.

¿Hay que romper la pared para arreglarlo?

Normalmente no. Si el cable va por tubo, se puede pasar uno nuevo por dentro. Cuando un clavo ha aplastado el tubo, se abre un hueco pequeño justo en ese punto y se repara allí.

¿Cuánto cuesta arreglar un cortocircuito?

Depende de lo que lleve localizarlo. En vivienda, la primera hora son 79,00 € y cada siguiente 46,50 €, con IGIC; si hay que cambiar el automático, 38,32 €. El desplazamiento se dice antes de salir.

¿Qué hago con el aparato que provocaba el cortocircuito?

Déjalo desenchufado y no lo vuelvas a probar. Si merece la pena, llévalo a su servicio técnico; si es una regleta o un alargador, deséchalo y usa uno nuevo.

¿No está tu pregunta? Llama al 679 32 52 22 o escríbenos por WhatsApp: el precio se dice antes de salir.

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